Normas ISO 9000: Calidad como estrategia de mercado

Desarrollar la calidad humana para crear la calidad material. Si hay algo en que la humanidad se ha puesto de acuerdo es que el hombre siempre ha deseado, ambicionado y buscado la CALIDAD, pero resulta difícil comprender cómo no la logramos más a menudo. Todos los días, en miles de empresas del mundo, se analizan los productos fabricados el día anterior y se mantiene la discusión, entre producción y control de la calidad, de si se puede o no entregar el producto. Esta disputa normalmente se realiza sin tener en cuenta al CLIENTE.

Ya no se puede seguir definiendo la calidad de la forma tradicional como “manera de ser de una persona o cosa” o como “conjunto de características funcionales”, toda definición está incompleta si no se introduce un término fundamental el CLIENTE, ya que nadie puede concebir un negocio sin un cliente. Como concepto general, la calidad comprende la totalidad de las características de una entidad que influyen en su capacidad para satisfacer necesidades declaradas o implícitas. En este sentido, la mejor calidad es aquélla que satisface los requerimientos especificados por el cliente, al menor costo para él.

Las siguientes medidas contribuyen a satisfacer los requerimientos de los clientes:

  • Alcanzar, mantener y mejorar continuamente la calidad del producto o servicio.
  • Mejorar la calidad de las operaciones, así como conocer todas las necesidades del cliente.
  • Brindar la confianza a nuestra propia dirección y a los trabajadores, de que se trabaja con calidad y de que ésta se está mejorando permanentemente.
  • Brindar la confianza a los clientes de que los requisitos de calidad sean cumplidos y mantenidos o se cumplirán en los productos suministrados.
  • Brindar la confianza de que todos los requerimientos del sistema de calidad sean satisfechos.

Muchas empresas, en todo el mundo, se esfuerzan por alcanzar el éxito en sus actividades, sea para conquistar un mercado o para mantenerse en él. Sin embargo, sólo las buenas intenciones no son suficientes para lograr esta meta, pues la actividad empresarial también depende de factores, tales como: la naturaleza del producto, la base socio cultural de los clientes, las facilidades de crédito, las condiciones del mercado y la ubicación geográfica, entre otros.

En la actualidad, a raíz de la introducción de las técnicas de marketing o mercadeo, algunos consideran que solamente con el estudio y aplicación de las mismas se logrará la excelencia, no obstante el factor más importante es la calidad del producto o el servicio y su percepción por el cliente, factores decisivos al éxito competitivo y mercantil. Por tanto, la meta fundamental de una entidad para lograr el éxito no es otra que la CALIDAD.

CONTROL DE LA CALIDAD

Antes y después de la Revolución Industrial: Los controles que se realizan a un producto o producción se dividen en dos etapas, antes y después de la Revolución Industrial del siglo XVIII. En la primera etapa, el control de la calidad de la fabricación de materiales y productos era efectuado por el artesano, o sea, la inspección era sólo un autocontrol y, en muchos casos, el cliente estaba presente durante la fabricación. En la segunda etapa, posterior a la Revolución Industrial, el artesano o el trabajador, ya introducido como un número dentro de una organización productiva, comenzó a perder interés en el producto final y en el desconocido cliente. Se abandonaron el autocontrol y la forma de conocer si lo fabricado era lo que se pretendía (con o sin tener en cuenta los requerimientos del cliente), dando lugar al CONTROL DE LA CALIDAD, que se define como: “TÉCNICAS Y ACTIVIDADES DE CARÁCTER OPERATIVO QUE SON UTILIZADAS PARA CUMPLIR LOS REQUISITOS PARA LA CALIDAD”.

El control de la calidad debe realizarse mediante inspecciones y ensayos. Para ello, el inspector o analista necesita conocer los criterios y normas según las cuales se hace la verificación, y otros requisitos, tales como: lugar de inspección, la frecuencia, las etapas, es decir, la recepción de productos, los productos en proceso o productos finales, los métodos, el equipo que debe ser utilizado y los registros que deben mantenerse.

Prevención de los problemas y no la detección de los mismos: Después de la Segunda Guerra Mundial, la industria experimentó un incremento en los costos de fabricación, una reducción de los márgenes de utilidades, mercados más competitivos y la introducción de nuevas tecnologías. Esto obligó a las compañías a vender con calidad, en vez de cantidad, y poner énfasis en la prevención de los defectos, en vez de la detección proporcionada por el control de calidad. Se comenzó, entonces, a pensar en la Calidad desde otro punto de vista, o sea ” Más vale (y es más económico) prevenir que curar”, significando que la estrategia debe ser la prevención de los problemas y no la detección de los mismos.

La Calidad hay que fabricarla: No basta el desarrollo del control de calidad y de las inspecciones del producto, ya que son muchas las actividades, dentro de una empresa, que de forma directa o indirecta repercuten en la calidad. La Calidad hay que fabricarla y para esto se requiere un Sistema de Gestión que debe aplicarse a todas las estructuras de la empresa si se quiere lograr la Calidad, conocido como CALIDAD TOTAL, o como Gestión del Aseguramiento de La Calidad, es decir, “TODAS LAS CARACTERISTICAS Y FUNCIONES ENCAMINADAS A CONSEGUIR LA CALIDAD”

Puesto que todas y cada una de las actividades de una entidad están directa o indirectamente relacionadas con la calidad del producto y/o servicio final, podemos concluir que la CALIDAD deja de estar circunscrita a un determinado departamento o grupo de personas y pasa a ser algo en que todo y todos los procedimientos, equipos, dirigentes y operaciones están implicados, es decir, se extiende al control de todas las actividades de la empresa.

Las cinco premisas necesarias para lograr la Gestión de la Calidad: Entre las premisas necesarias para lograr la Gestión de la Calidad, se pueden mencionar: 1. Compromiso de la alta dirección, 2. Satisfacción del cliente, 3. Análisis de las pérdidas de calidad, 4. Participación de todas las funciones y 5. Mejoramiento contínuo.

FAMILIA DE LAS NORMAS ISO 9000

Nuevo énfasis en la calidad. A fines de los años 70, el término “calidad” emergía rápidamente como un nuevo énfasis en el comercio y en la industria, época en que se formó el Comité Técnico ISO/TC 176, con la tarea de resumir los aspectos claves de las organizaciones de éxito, en el ámbito mundial, así también de cómo recopilar normativas nacionales e internacionales para el desarrollo de los Sistemas de Calidad. A pesar de algunas características históricas comunes en su gestación, estas normativas no fueron lo suficientemente consistentes para su uso extensivo en el comercio internacional. La terminología de estas normativas y su aplicación práctica en la industria y el comercio era inconsistente y confusa.

La calidad como factor importante en el comercio internacional. La publicación de la Serie ISO 9000 en 1987 y su revisión en 1994 establecieron, junto con la normativa terminológica que le acompaña (ISO 8402), una armonización a escala internacional y constituyeron el soporte de un impacto creciente de la calidad como factor importante en el comercio internacional. La serie ISO 9000 ha sido rápidamente adoptada por muchos países y organismos regionales y está suplantando rápidamente a anteriores normativas de industrias específicas. Este éxito creciente de la Serie ISO 9000, en el mercado, es el testimonio de dos importantes logros del Comité Técnico ISO/TC 176.

Primero, debemos señalar que la serie de normas ISO 9000 incorpora una orientación y conceptos exhaustivos de gestión de calidad junto con varios modelos sobre los requerimientos del aseguramiento externo de la calidad. Usando una arquitectura de sistemas integrados, las normativas se agrupan dentro de un sistema de numeración fácil de memorizar. Todas estas características son de gran valor para las necesidades comerciales e industriales del mercado internacional actual. Como segundo aspecto, cabe destacar que, la serie de normas ISO 9000 se publicó en el momento oportuno para afrontar las crecientes necesidades de la normalización internacional, en el campo de la calidad, y para la extensa adopción de los esquemas de certificación de los sistemas por terceras partes.

FAMILIA ISO 9000

Vocabulario, Términos y Definiciones (ISO 8402)

ISO 9000-1 Guía para la selección y el uso.
ISO 9000-2 Orientaciones para la aplicación.
ISO 9000-3 Orientaciones para el software.
ISO 9000-4 Orientaciones para la seguridad de funcionamiento.
ISO 9001,2,3 Modelos de aseguramiento de la calidad.
ISO 9004-1 Gestión de la calidad y elementos de los sistemas de la calidad.
ISO 9004-2 Orientaciones para los servicios.
ISO 9004-3 Orientaciones para los materiales procesados.
ISO 9004-4 Orientaciones para el mejoramiento de la calidad.
ISO 9004-5 Orientaciones para los planes de calidad.
ISO 9004-6 Operaciones para la dirección del diseño.
ISO 9004-7 Orientaciones para la dirección de la configuración.
ISO 10011-1,2,3 Orientaciones para la auditoría de sistemas de la calidad.
ISO 10012-1,2 Requisitos para el aseguramiento de la calidad de los equipos de medición.
ISO 10013 Orientaciones para el desarrollo del Manual de la calidad.
ISO 10014 Orientaciones para los aspectos financieros de la calidad.

Las normas de la familia ISO 9000 son independientes de alguna industria específica o sector económico, por lo que pueden ser aplicadas en cualquier entidad, sin importar su tamaño o estructura. Es importante señalar que países como Estados Unidos y Japón, lugares de residencia de los conocidos GURUS de la calidad como Juran, Crosby, Taguchi, etc. y, en consecuencia, tradicionales exportadores de modos y maneras de hacer calidad, se han apresurado a establecer Sistemas de Calidad ISO 9000 y, además, son cientos de industrias las que han obtenido la certificación de cumplimiento de estas normas, ello demuestra que la utilización de estos sistemas de gestión son una ventaja competitiva con que se cuenta en la actualidad.

DOCUMENTACION DE UN SISTEMA DE LA CALIDAD

La implantación de un Sistema de la Calidad requiere de la elaboración de un conjunto de documentos: Manual de la Calidad, Manual de Procedimientos, Documentos de trabajo (Instrucciones, registros, planos y otros).

Esta documentación deberá tener las siguientes características generales: 1. Lenguaje claro, preciso, sin ambigüedades; 2. Ubicación donde se utilice; Actualizada; 3. Si se requiere entrada de datos en documentos, estos serán: claros, legibles, indelebles, llenados cuando se ejecuta la acción y firmados; 4. Las enmiendas en datos de entrada deben fecharse, firmarse y justificarse, garantizando se destaque el dato original; 5. Conservación por plazos definidos; 6. Trazables de abajo hacia arriba; 7. Acceso definido; 8. Tener en cuenta en determinados sectores otros documentos que regulan los mismos y por tanto son un complemento imprescindible. (código de buenas prácticas, resoluciones de la OMI y otras).

Además, deberá garantizar que se cumpla lo siguiente: 1. Identificación, 2. Actualización, 3. Aprobación para su uso, 4. Eliminación de documentos obsoletos, 5. Distribución, 6. Conservación y archivo.

COSTOS DE LA CALIDAD

La calidad es gratis. No es un regalo, pero es gratis. Lo que cuesta dinero es la no calidad. Todas las acciones que determinan e impiden hacer las cosas bien, desde la primera vez.

La expresión “Costos de la Calidad” tiene diferentes significados para muchas personas. Algunos consideran como “Costos de la Calidad” los costos para alcanzar la calidad. Otros equiparan esa expresión con los costos de funcionamiento del departamento de calidad, pero la interpretación más acertada, la que sugieren los especialistas en calidad, es la de igualar “costos de la calidad” con costos de una pobre calidad (principalmente con los costos de hallar y corregir el trabajo defectuoso). Por tanto, la expresión de costos de la calidad significa Costos de una pobre Calidad.

Por ejemplo, una organización deficiente del control de la calidad, en una determinada empresa, tiene como consecuencia una gran cantidad de producción defectuosa, lo que ocasiona pérdidas por concepto de los gastos en que incurre para reprocesarlos. El costo total, en este caso es muy elevado.

A medida que aumentan los gastos por concepto de una mejor organización del control de la calidad en la empresa, decrecen los gastos, debido a las producciones defectuosas, ello se debe a que los costos de prevención de fallos siempre son menores que los costos de evaluación, en este caso, el costo total disminuye. Cuándo, debido a una mejor organización del control de la calidad, se alcanza un nivel relativamente bajo de producción defectuosa, para disminuir más dicho nivel es necesario aumentar en mayor medida los gastos inherentes al control de la calidad. El costo total en este caso aumenta, pero nunca es comparable con los costos en que se incurre para corregir una producción defectuosa.

Es necesario aclarar que estos costos totales están constituidos por la suma de los costos de control de la calidad y los de la producción defectuosa. A estos costos totales se les denomina costos de calidad. Éstos se clasifican según los gastos que lo componen, es decir: los costos de prevención, el costos de evaluación y los costos por fallos.

El control diario de cómo se comportan los costos de calidad, nos demuestra cómo estos decrecen, a medida que vamos mejorando el Sistema de gestión de la calidad que hemos implantado.

CERTIFICACIÓN

El estrecho vínculo entre la certificación y la normalización. La práctica de las relaciones productor-comprador conllevó, desde sus inicios, a la declaración del primero sobre la conformidad de sus productos, con respecto a una norma especificada. La progresiva masividad y diversificación de la producción y la revolución tecnológica de las ultimas décadas, determinaron la creciente complejidad de las relaciones comerciales y la interacción de factores múltiples que favorecieron el desarrollo de las prácticas de certificación.

Las demandas de productos y/o servicios certificados aumentan ante las presiones crecientes de los usuarios, cada vez más organizados como asociaciones de consumidores, las urgencias de las organizaciones de seguros y las políticas nacionales y regionales de normalización y calidad, muy a menudo respaldadas por legislación, especialmente enfocadas al cumplimiento de los requisitos de seguridad, protección a las personas y al medio ambiente.

La creación de patrones globales de intercambio comercial y la rapidez con que la globalización se instala, demandan la rápida adaptación de la certificación a estas nuevas circunstancias, perfilando una actividad que debe caracterizarse por su efectividad, agilidad y competencia y cuyo rigor e imparcialidad cree la confianza necesaria para el reconocimiento de sus resultados fuera de la frontera.

Desde hace décadas, la realización de la certificación por organismos de tercera parte, ajenos al suministrador y al cliente, se ha convertido en una necesidad para demostrar la conformidad de los productos y servicios, coexistiendo y complementando las declaraciones de los suministradores sobre dicha conformidad.

El lanzamiento y aceptación universal de la serie de norma ISO-9000 al final del período 1980-1990, de la serie ISO-14000 de Gestión Ambiental, en el presente, y los trabajos sobre el Etiquetado Ecológico de los productos, han provocado una verdadera revolución de las concepciones de la certificación y en general de la evaluación de la conformidad.

Esta evolución tiene entre sus principales manifestaciones la utilización de un vocabulario más amplio y preciso, que aún en la actualidad se encuentra perfeccionándose, la evaluación y reconocimiento, mediante la acreditación de los órganos que intervienen en la certificación, y la ampliación del campo de acción de esta actividad, cuya proyección trascendió la certificación de los productos para extenderse entre otras esferas, hacia los Sistemas de la Calidad y de Gestión Ambiental y la certificación de personas. La certificación como actividad vive un presente de rápido desarrollo, determinado por las exigencias de los negocios y el comercio mundial, y como estos, está obligada a cumplir con las exigencias crecientes. Asistimos, pues, a cambios esenciales que aún están en movimiento y pueden inducir a grandes modificaciones en nuestras concepciones y estructuras.

CONCLUSIONES

La implantación y contínuo mejoramiento de Sistemas de la Calidad, basados en las normas ISO 9000, ha reportado a las empresas que lo poseen los beneficios siguientes:

1. Mejora de un 80% en la organización y planificación de las actividades.
2. Mejora de un 60% en la eficiencia y productividad de las operaciones.
3. Reducción de un 50% en las pérdidas.
4. Mejora de un 70% en el servicio a los clientes.
5. Aumento de un 45% en la estabilidad y motivación del personal.
6. Aumento de un 45% en la cuota de mercado.
7. Aumento de un 60% en las relaciones públicas.
8. Disminución de un 30% en las auditorías de los clientes.
9. Aumento de las opciones para recibir algún premio de calidad, nacional o internacional.

Existen numerosos ejemplos de cómo las empresas de los países en desarrollo pueden competir con otras de cualquier región del mundo, ya que, como hemos visto, la mejor calidad es aquella que “satisface los requerimientos especificados por el cliente, al menor costo para él”, y una de las formas de dar calidad, lo constituye sin duda los Sistemas de Gestión de la Calidad, tan frecuentemente utilizados en nuestros días.

Fuente: Boletin FAL#152 de la Cepal

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