«La inteligencia emocional en la empresa», Daniel Goleman

«LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA EMPRESA»
ISBN 9501519708  – Autor GOLEMAN DANIEL
Editorial JAVIER VERGARA

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¿Cuáles son los verdaderos criterios que guían a los empleadores a la hora de contratar a alguien? ¿Quiénes son las personas que alcanzan altos cargos en las empresas?

Daniel Goleman realiza una profunda investigación acerca del concepto de inteligencia emocional aplicado al trabajo y demuestra que quienes alcanzan altos niveles dentro de las organizaciones poseen un gran control de sus emociones, están motivados y son generadores de entusiasmo. Saben trabajar en equipo, tienen iniciativa y logran influir en los estados de ánimo de sus compañeros.

La buena noticia es que la inteligencia emocional se puede aprender. A nivel individual, sus elementos son fáciles de identificar, se pueden evaluar y mejorar. Indudablemente, esta capacidad no es mágica. No nos haremos ricos con sólo practicarla, pero lo cierto es que si pasamos por alto el elemento humano, estamos destinados al fracaso. En el complejo mundo moderno, el progreso de las empresas y de los individuos que las componen dependerá cada vez más de la inteligencia emocional.

«Goleman es un maestro que domina plenamente su campo y relaciona con habilidad los nuevos conceptos con la antigua sabiduría sobre la vida afectiva.»

3 comentarios en “«La inteligencia emocional en la empresa», Daniel Goleman

  1. Lia Apkarian

    Leí el libro «Emotional Intelligence» de Daniel Goleman ya hace muchos años y ciertamente en su momento me impactó muchísimo. Hoy para todos es habitual hablar de Inteligencia Emocional pero hace 15 años atrás todavía se tenía una visión muy ortodoxa al respecto.

    Cuando Goleman publicó el libro que lo hizo famoso, yo recién me iniciaba en el campo de las comunicaciones corporativas. Recuerdo en aquel entonces estaba muy afligida por no ver una salida laboral clara para la Carrera de Comunicación Social (¿quién no pasó por eso?) y por ello preguntarle a un Profesor muy reconocido de la UBA, qué tenía qué hacer para salir adelante, frente a lo cual, con mucha inteligencia emocional de su parte, me respondió: “Agarras todos esos libros y apuntes, tomás sólo lo que sirva y con eso salis a robar”. Evidentemente había que preparase para el mundo laboral de otro modo!.

    Ávida por las nuevas tecnologías, desde hace varios años me desempeño en el área de la comunicación interactiva y no dejo ningún día de preguntarme ¿qué estamos construyendo con todo este auge de la Web 2.0?. ¿Hacia dónde vamos?. ¿Realmente estamos trabajando colectivamente?. ¿Es el trabajo cooperativo parte de nuestra esencia así como no existe hombre sin lenguaje?. ¿Existió esto antes y ahora con las nuevas tecnologías simplemente se potenció?.

    Hace muy poco tiempo transitando varios potenciales colegios para mi pequeño hijo aún en jardín, me topé con una Institución educativa llamada Pedro Poveda. Es un colegio privado ubicado en Vicente López (Zona Norte de Buenos Aires) y fundado principios de los años 60 con una pedagogía bastante particular, que si bien hoy puede no resultar asombrosa, ciertamente fueron pioneros en implementarla. En este colegio existe un gabinete psicológico permanente sobre cada uno de los chicos ya que le dan mucha importancia a la parte emocional y cómo esta influye en la autoestima y aprendizaje de cada uno de los chicos. Hoy eso se realiza en la mayoría de los colegios, pero ahí se hacía mucho antes cuándo nadie reparaba en absoluto sobre el poder de las emociones y por que no decir “la inteligencia emocional”!.

    Me asombré muchísimo cuando me mostraron las aulas con la distribución circular de los bancos. A diferencia de la educación ortodoxa a la que estamos acostumbrados, en el Instituto Pedro Poveda no se ve nunca una maestra situada adelante como en un escenario y alumnos por detrás que miran como espectadores de un relato que pasa delante de ellos, sino que todos se ubican y posicionan complementariamente entre iguales, pares, todos protagonistas y con capacidad de enseñar algo a otro.

    La docente no comienza explicando el tema sino que da tips generales de investigación. Cada alumno realiza al respecto una exploración individual o grupal y luego colectivamente se hace una puesta en común mediante un trabajo cooperativo, en donde cada uno realiza su aporte, respetándose todas las diversidades de opinión, armando y aprendiendo a trabajar en equipos y donde luego la maestra integra y explica el tema pero a modo de síntesis. Es decir, la enseñanza está al final del proceso y no al comienzo. Los alumnos interactúan con la docente y entre ellos, de manera dialogal, potenciándose las actitudes de escucha y compresión.

    Enterarme que esta modalidad de educación se viene implementando desde hace tantos años, y sin todas las nuevas tecnologías 2.0 mediante, me dejó realmente pensando. Evidentemente en esta Institución conciben la educación, y por que no, la comunicación, como lugar de encuentro y diálogo plural. Realmente un muy buen puntapié inicial para investigar en torno al vínculo entre las emociones y el mundo 2.0. Inteligencia emocional, inteligencia colectiva.

    No robo, pero sí de todos y con todos aprendo constantemente.

    Lia Apkarian
    BNV Comunicación Digital Estratégica

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  2. [email protected] Magazine Autor del post

    Gracias Lia. Re: ¿Qué estamos construyendo con este auge de la Web 2.0? Desde mi punto de vista, la Web 2.0 es sólo una herramienta tecnológica. Qué hacemos con esa herramienta es una pregunta muy interesante, que puede abrir muchos debates. Yo intento tener siempre en mente el dicho que dice… poner la carreta delante del caballo… Cuando la tecnología es un fin y no un medio hacia el logro de objetivos bien planteados, entonces seguramente no llegaremos a ningún lado que hayamos planificado. Llegaremos a algún lado, si, pero el destino es más bien azaroso.

    Pero la tecnología hoy en día evoluciona a un ritmo exponencial, cambia paradigmas de negocios millonarios (miremos la industria discográfica y editorial), y nos vemos forzados a subirnos al tren para no quedarnos afuera. En esa vorágine perdemos el qué y vamos por el cómo. Si no sabemos para qué usar Web 2. sino que queremos hacerlo porque es lo que debemos hacer, quizás perdamos tiempo y dinero en ello.

    En el ámbito educativo es igual. Muchas veces la tecnología está y no se sabe para qué.

    ¿Quién hubiese pensado, con el advenimiento de la imprenta como nueva tecnología, que los libros, como herramienta de difusión del conocimiento, podían ser mal usados? Bueno, si. Los libros no fueron bien vistos desde el principio. Rompían paradigmas de la época. Los forzaba a acomodarse a otras ideas. Pero los cambios no eran tan acelerados, ¿no?.

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